Alternativas de financiación cuando el banco no es una opción
Existen situaciones en las que autónomos y empresas necesitan liquidez, pero no encajan en los criterios de financiación bancaria. En estos casos, contar con un inmueble puede abrir la puerta a otras soluciones legales y estructuradas.
Sara Aparicio
1/29/20261 min read


En el entorno empresarial actual, no es extraño encontrarse con negocios que funcionan, que tienen activos y patrimonio, pero que atraviesan momentos puntuales de falta de liquidez. En muchas ocasiones, la primera opción es acudir al banco… y la respuesta no siempre es positiva.
Las entidades financieras suelen basar sus decisiones en ratios, históricos recientes o niveles de endeudamiento, dejando fuera a empresas y autónomos que, aun siendo solventes a medio o largo plazo, no cumplen esos criterios en un momento concreto.
Sin embargo, la financiación no se limita exclusivamente al ámbito bancario.
Cuando existe un inmueble, como un piso, un local o una nave, pueden analizarse alternativas basadas en capital privado, siempre dentro de un marco legal y con una correcta planificación jurídica y fiscal. Este tipo de soluciones permiten obtener liquidez utilizando el patrimonio disponible, sin necesidad de recurrir a la financiación tradicional.
Es importante tener en cuenta que no se trata de fórmulas estándar ni válidas para cualquier situación. Cada caso requiere un estudio individualizado que tenga en cuenta:
la situación legal del inmueble,
las necesidades reales de liquidez,
el contexto económico de la empresa o del autónomo,
y las implicaciones fiscales de la operación.
Conocer que estas opciones existen permite tomar decisiones más informadas, anticiparse a problemas de tesorería y, en algunos casos, evitar el cierre de negocios que cuentan con patrimonio suficiente pero carecen de liquidez inmediata.
La clave está en el análisis y en entender la financiación alternativa como una herramienta más dentro de la gestión empresarial.